HONA es
una semilla viva.
Sembrándose para abrir caminos desde la experimentación en el diseño.
No hay una receta preestablecida: es un proceso abierto,
una práctica continua de exploración y aprendizaje.
Viene a sembrar desde el amor:
un amor tierno pero crudo, arraigado y resiliente.
Del amor que nace desde la memoria de la tierra,
que sigue dando flores aun después de ser herida.
Se expresa como materia y pensamiento,
brotando a veces como jardín,
a veces como arquitectura,
otras veces en arte,
y otras en pensamientos al vuelo.
HONA es el deseo de crear, colaborar y confiar.
Es el anhelo de habitar el mundo en congruencia,
de hacer espacio a lo que nutre
y encontrarle propósito a lo que ya es.
Crudeza y belleza.
Rudeza y delicadeza.
Efímero y eterno.
Control y rendición.
Sembrándose para abrir caminos desde la experimentación en el diseño.
No hay una receta preestablecida: es un proceso abierto,
una práctica continua de exploración y aprendizaje.
Viene a sembrar desde el amor:
un amor tierno pero crudo, arraigado y resiliente.
Del amor que nace desde la memoria de la tierra,
que sigue dando flores aun después de ser herida.
Se expresa como materia y pensamiento,
brotando a veces como jardín,
a veces como arquitectura,
otras veces en arte,
y otras en pensamientos al vuelo.
HONA es el deseo de crear, colaborar y confiar.
Es el anhelo de habitar el mundo en congruencia,
de hacer espacio a lo que nutre
y encontrarle propósito a lo que ya es.
Crudeza y belleza.
Rudeza y delicadeza.
Efímero y eterno.
Control y rendición.